Good Omens, cuando los presagios son buenos

Resumir el argumento de un libro puede resultar en ocasiones bastante sencillo. Por ejemplo, en un par de frases puede decirse que la obra trata sobre la llegada del Anticristo a la tierra y el desencadenamiento del Apocalipsis. Ahora bien, la cosa se complica ligeramente cuando a esta sencilla premisa se le suman los nombres de Terry Pratchett y Neil Gaiman. Good Omens, novela publicada por primera vez en 1990, es el resultado de la unión de estos dos escritores tan singulares y cuyas obras destacan, principalmente, por su verosímil inverosimilitud.

El Apocalipsis de Pratchett y Gaiman, lejos de presentar una visión propia de un relato de terror, se configura como una historia descabellada, donde los protagonistas toman decisiones que tienen por resultado situaciones que en ocasiones rozan lo absurdo, pero que resultan creíbles en el conjunto del relato. De esta forma vemos como un ángel y un demonio se alían para evitar el fin del mundo; como el anticristo, por error, acaba donde no debe; como la descendiente de una profetisa, cuyo libro resultó un desastre editorial, sigue al pie de la letra las indicciones incongruentes de su antepasada; o como un grupo de cazadores de brujas, bastante venido a menos, intenta arreglar la situación. Todo ello, con la presencia de unos ‘Ángeles del infierno’ bastante particulares.

Un escenario caótico, donde la Historia hace un cameo en más de una ocasión, ya sea como justificación de lo que está sucediendo, como consecuencia de los actos de algún personaje o como un simple dato curioso que los autores desean transmitir al lector. Muestra de ello es, por ejemplo, el breve discurso que Gaiman y Pratchett hacen acerca de las diversas teorías existentes en torno a la fecha exacta en la que el mundo fue creado. El calendario hebreo establece, desde la Edad Media, el año 3761 a.C. como el momento en que el mundo fue originado; mientras que la iglesia ortodoxa lo retrotrae hasta el año 5508 a.C. Resulta paradigmático el caso del arzobispo irlandés James Ussher que determinó, en base a las diferentes generaciones de personajes listados en la Biblia, que el mundo había sido creado en el año 4004 a.C., llegando a afirmar que la fecha exacta había sido el sábado 22 de octubre, probablemente entorno a las 18.00 pm [1].

Agnes Nutter, profetisa ficticia de la novela que anuncia la llegada del anticristo en algún momento del s. XVII, sirve a Pratchett y Gaiman no solo para hablar de la obra profética por excelencia, cuya autoría se debe a el archiconocido Nostradamus; sino también para introducir el curioso tema de las biblias ‘erradas’. Desde la Unrighteous Bible, en la que se afirmaba que los injustos serían los que heredarían el reino de Dios; hasta la Wicked Bible de Robert Barker y Martin Lucas, en la que se instaba al lector a cometer adulterio, ambas impresas en el s. XVII. A las que se suman otras como la Discharge Bible, la Treacle Bible o la Charing Cross Bible, todas ellas famosas por los errores de edición cometidos durante su impresión, que cambiaban sutilmente el mensaje que se pretendía transmitir a los fieles.

Un número considerable de citas a pie de página o comentarios de algunos personajes hacen referencia a acontecimientos históricos específicos. Caso por ejemplo de la caída de la ciudad de Megiddo o Tel Megiddo, en la que se entremezclan historia y religión. Situado al norte de Israel, este emplazamiento estratégico, que sirvió de enlace entre Egipto y Mesopotamia, habría estado ocupado entre el cuarto milenio a.C. hasta su abandono definitivo entorno al s. V a.C. [2]. Desde el punto de vista religioso, se ha identificado, además, como el lugar donde se llevará a cabo la batalla final durante el Armagedón.

Como apuntes curiosos, se menciona la prohibición de la Navidad –o más bien de los festejos asociados a la misma- por el parlamento puritano inglés en 1644 [3]; o el descubrimiento en 1872 del Mary Celeste, un bergantín americano localizado a la deriva frente a las islas Azores, con el cargamento y provisiones intactas, pero sin rastro de la tripulación. Asimismo, uno de los ‘Ángeles de infierno’ menciona los tres grandes desastres nucleares ocurridos durante el s. XX, como son el accidente de Chernobyl (Ucrania), el incendio de la central nuclear de Windscale (Reino Unido) y el accidente nuclear de la central de Three Mile Island (Estados Unidos).

Por último, se hace referencia a algunos personajes históricos, entre los que destacan Giacomo Girolamo Casanova (1725-1798), famoso por su lista de conquistas y la publicación de sus memorias, censuradas en más de una ocasión; Cecil Rhodes (1853-1902), colonizador británico e importante efectivo en el comercio de diamantes; y Matthew Hopkins (c. 1620-1647), cazador de brujas inglés, famoso por el gran número de personas que fueron condenadas por la práctica de brujería gracias a sus métodos de ‘identificación’.

Good Omens dista mucho de ser una novela de corte histórico o en la que la Historia sea realmente relevante para el desarrollo del relato. Las alusiones que se hacen a ciertos acontecimientos, lugares o personajes sirven en su mayoría para dar credibilidad o encajar a la historia que Pratchett y Gaiman pretenden contarnos. Asociar a un determinado personaje –o culparlo- de un acontecimiento histórico, ayuda a que el lector interiorice la antigüedad o poder que posee dicho personaje, proporcionándole un peso mayor dentro de los acontecimientos. Asimismo, afirmar que un personaje real escribió sobre algo o alguien presente en el relato fomenta la idea de que lo que nos cuentan, aunque no sea real, podría haber sucedido. Ahora, solo queda esperar para ver cómo este complejo y caótico relato es trasladado a la pequeña pantalla por Douglas Mackinnon y Neil Gaiman, a través de la plataforma Amazon Prime; y si los pequeños detalles históricos estarán presentes en la serie homónima, ya sea a través de menciones o, quizás, pequeños flashbacks.


[1] Cabe destacar que estas fechas en ocasiones difieren de unas fuentes a otras, por lo que no resulta extraño que en Good Omens algunas de ellas sean ligeramente diferentes. Por ejemplo, el origen del mundo según Ussher es establecido por Gaiman y Pratchett el 21 de octubre a las 9.00 am.

[2] Britannica: Megiddo – https://www.britannica.com/place/Megiddo

[3] BBC – When Christmas carols were banned – http://www.bbc.com/culture/story/20141219-when-christmas-carols-were-banned


[Imagen de porta extraída de: gizmodo.com]

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