Jack el Destripador, canciones de Sangre y Metal

Los asesinatos de Whitechapel en los que cinco mujeres (aunque se atribuyen otras seis víctimas) fueron asesinadas entre 1888 y 1891 conmocionaron al Londres victoriano. La brutalidad con la que habían sido cometidos, la incapacidad de las autoridades para atrapar al criminal, cuya identidad sigue siendo un misterio, y, sin duda lo más importante, un seguimiento periodístico tan sensacionalista como lucrativo terminaron convirtiendo en una leyenda viviente a esa neblina informe de muerte que asolaba el East End londinense. Hablamos, como no puede ser de otro modo, de Jack el Destripador.

Pasado 1891, aunque los crímenes cesaron, la presencia de Jack el Destripador quedó resonando como un eco en la prensa y la literatura, convirtiéndose en un verdadero fenómenos cultural que aún llega hasta nuestros días en modo novelas, películas, cómics, o incluso en nuevas investigaciones sobre su identidad. Y aunque, por supuesto, el asesino de Whitechapel es un material de lujo para cualquier soporte en el que pueda narrarse un buen thriller, también encontró su hueco en el imaginario musical.

El carácter misterioso, casi paranormal, y truculento del criminal lo convirtieron fácilmente en la clase de personajes que grupos de heavy metal quisieron plasmar en sus canciones. Uno de los primeros fue Judas Priest, un grupo tan británico como el asesino y pionero de este género, especialmente famoso por ser quienes asentarían la estética del cuero y las tachuelas que terminarían por asentarse en la moda metalera. En su segundo álbum, Sad Wings of Destiny, la banda inglesa incluyó el tema The Ripper, cuya letra está “narrada” en primera persona por el propio asesino, el cual describe la forma en la que acecha a sus víctimas, lo cual disfruta como si fuera un juego.

[…]

I smile when I’m sneaking
Through shadows by the wall
I laugh when I’m creeping
But you wont hear me at all

All hear my warning
Never turn your back
On the Ripper


[…]
[…]

Sonrío cuando acecho
Entre las sombras de la pared
Río cuando me deslizo
Pero no me puedes escuchar

Escuchad todos mi advertencia
Nunac deis la espalda
Al Destripador

[…]

Dieciséis años más tarde, otra legendaria banda británica, Motörhead, compuso también su peculiar homenaje al criminal en su disco March ör Die. En la cuarta pista, Jack the Ripper, encontramos una letra semejante a la de Judas Priest en la que se describe la forma fantasmagórica y “juguetona” en la que el criminal acecha a su víctima. En esta ocasión la voz narradora es un individuo—probablemente una adivina (See into the future, see into the past/ I gotta tell you / What I’m seeing in the glass), que advierte al oyente que será la próxima víctima del asesino y que no podrá correr ni esconderse.

[…]

Cold steel, whisper in the night
He’ll be at your side, with a smile
and a knife
It’s seems like dreaming, moving in the dance
The last embrace you’ll ever know, The violence of romance
Don’t try to run, you’ll trip and fall
You’d be a fool
He’s right beside you and he can be so cruel


[…]
[…]

El frío acero susurra en la noche
Él estará a tu lado, con una sonrisa y un cuchillo
Parece un sueño, moviendose en el baile
Él último abrazo que sentiras,
La violencia del cortejo
No trates de correr, tropezarás y caeras.Serás un tonto,
Está justo detrás de ti y puede ser tan cruel

[…]

Si bien estas dos canciones se centran en el carácter más “literario” del asesino de Whitechapel, la cosa no quedará ahí. Cuanto más extremos son los subgéneros del Heavy Metal, mayor comodidad encontrarán sus músicos para narrar aspectos más profundos —o al menos su percepción— del asesino en serie más famoso de la historia.

Así lo vemos en la canción Leather Apron de la banda brasileña de death metal Torture Squad, de su disco Pandemonium. El tema recibe el titulo de “delantal de cuero”, uno de los múltiples nombres que la prensa bautizó al asesino de Whitechapel. De nuevo, nos encontramos con una canción en primera persona en la que el criminal exhibe sus ansias de matar de forma más explícita que en los casos anteriores.

[…]

Dirty Jack’s working
Behind his weird disguise
Ripping bodies away
In the whitechapel’s streets at night
Jack’s knife is waiting
For another prostitute


[…]

I’ve been waiting so long for you now
I’ll lead you down to the ground
Ripping your body while you die
My face will never be found
Leather apron!


[…]
[…]

Jack el Sucio está trabajando
Bajo su extrado disfraz
Desgarrando cuerpos
Por la noche en las calles de Whitechapel
El cuchillo de Jack está esperando
Por otra prostituta

[…]

He esperado tanto tiempo por ti
Te llevo al suelo
Desgarrando tu cuerpo mientras mueres
Mi cara nunca será desvelada
¡Delantal de cuero!

[…]

Además, Leather Apron incluye una referencia interesante en al frase “Dear Boss, I’m sending you half of the Kidney / That I took out of her body” (Estimado jefe, le envió medio riñón / que extraje de su cuerpo). “Dear Boss” hace referencia a una de las principales cartas que supuestamente el asesino envió a la prensa (siendo la más famosa la conocida como “From hell”), en la cual además aparece firmada a nombre de Jack the Ripper. Sin embargo, la segunda parte de la frase hace referencia a la propia “From hell”, ya que dentro del sobre, acompañaría a la carta una porción de riñón.

Por su parte, la banda japonesa de black metal Sigh dedica también su In the Mind of a Lunatic al afamado criminal. En ella, describen una vez más su visión de la manera de actuar del asesino, centrándose en la brutalidad de sus actos y su consideración del Destripador como un lunático, como el nombre de la canción indica. Además, esta canción fantasea con la tesis de que la identidad del asesino es la de un individuo de familia respetable —incluso perteneciente a la nobleza británica— que empleaba su aspecto adinerado para hacer que sus víctimas se confiasen.

[…]

Deep does cut the knife into another lady’s life
For a man is killing off the corner whores
And with a steady hand he creeps around the land
This slashing fiend does bring a scene of gore
From top down to the bottom his victims feel the knife
For with precision and great care they have been cut
The horror of their faces are now stuck in scenes of fright
From the brutal acts committed on these sluts

[…]

For he shows no guilt and brings no mystery
With a look of class and money he always fits the role
And has no problem locking down his deadly fix
To the ladies he’s a charmer a gentlman in lust
That will pay them nicely for their dirty tricks

[…]
[…]

El cuchillo corta profundamente la vida de otra mujer
Por un hombre que está exterminando a las prositutas de las esquinas
Y con mano firme se arrastra alrededor del lugar
Este demonio acuchillador trae escenas sangrientas
Desde arriba hasta abajo su víctima siente el cuchillo
Son cortadas con precisión y gran cuidado
El horror de sus caras está clavada en escenas escalofriantes
Por los actos brutales cometidos en estas furcias

[…]

No muestra culpabilidad y no trae «sospechas»
Con aspecto de clase y adinerado
Siempre encaja en el papel
Y no tiene problema en ocultar su fijación mortal
Para las mujeres es un hombre encantador, un caballero lujurioso
Que les pagará generosamente por sus malas artes

[…]

La banda estadounidense de deathcore Whitechapel, que precisamente coge el nombre del barrio en el actuó el Destripador, lleva esta “admiración” por el asesino en su primer disco The Somatic Defilement. Este álbum conceptual está íntegramente basado en el personaje y sus letras destacan el cariz sexual de los crímenes con unas impactantes letras que harán las delicias de los amantes del género y causará más de una mueca de desagrado a los legos. Las referencias a las mutilaciones y la brutalidad de las agresiones sexuales serán los temas principales del disco, cuyas letras no incluimos en este artículo, pero os invitamos a consultar si os sentís con fuerza.

Estos son solo algunos pocos ejemplos de la gran cantidad de referencias al asesino de Whitechapel presentes en el heavy metal, las cuales son, como hemos podido comprobar, recurrentes y con continuidad. Si bien es cierto que no resulta fácil encontrar en estas canciones elementos históricos más allá de los basados en la leyenda negra en torno al asesino, su continuidad en el tiempo no deja de ser una muestra interesante de cómo, más de un siglo después, Jack el Destripador sigue siendo un potente objeto de culto y fetiche de la cultura popular.

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