¿Sabías que…? (42) El incendio con mejor banda sonora

La Historia de la humanidad está plagada de catástrofes, unas naturales y otras derivadas de la acción humana. Debido al hondo impacto que pueden tener sobre las personas, no es raro que habitualmente sucesos trágicos acaben por inspirar un elevado número de producciones audiovisuales, siendo la música una de las más destacadas. Dentro de estos sucesos, quizás uno de los espectáculos más terribles sea el de un incendio devorando todo cuanto se encuentra a su paso, y una de esas ocasiones en los que esto inspiró a un grupo de artistas tuvo lugar el 4 de diciembre de 1971, cuando el Casino de Montreux, en Suiza, fue pasto de las llamas. La gigantesca columna de humo que se elevó a orillas del lago Lemán o lago de Ginebra acabó transportándose hasta una guitarra en forma de uno de los riffs más conocidos de la historia de la música, el de Smoke on the water, de Deep Purple. Pero no queda ahí la cosa, sino que de aquel incendio tenemos un testimonio musical aún más directo: Frank Zappa estaba grabando su concierto en el Casino para un disco en directo, y los primeros minutos de caos quedan recogidos en lo que sería su brevísima pista Fire!

Empecemos por una de las composiciones cumbre del rock, esa archiconocida Smoke on the water. Los británicos Deep Purple se encontraban en esos primeros días de diciembre en Suiza, donde se disponían a grabar su disco Machine Head. A su llegada al país helvético fueron recibidos por el promotor Claude Nobs y se dirigieron a un hotel cercano al Casino, lugar elegido para aparcar la unidad de grabación móvil alquilada a los Rolling Stones -la letra de la canción se inicia diciendo We all came out to Montreux / on the lake Geneva shoreline / to make records with a mobile. / We didn’t have much time (“Llegamos a Montreux / en la costa del lago Ginebra / para grabar con un [estudio] móvil. / No teníamos mucho tiempo”)-. Un día después tuvo lugar en aquel edificio el concierto de uno de los músicos más relevantes de aquellos inicios de los setenta, Frank Zappa and the Mothers of Invention. Cuando estaba a punto de finalizar, una bengala -posiblemente lanzada por un espectador- prendió en el techo y se inició un incendio que en pocos minutos consumió el Casino. Sin embargo, una rápida evacuación, en la que ayudó sobre todo el ya citado Claude Nobs, facilitó que no hubiera que lamentar víctimas mortales –Frank Zappa and The Mothers / were at the best place around / but some stupid with a flare gun / burned the place to the ground […] They burned down the gambling house, / it died with an awful sound. / Funky Claude was running in and out / Pulling kids out the ground (“Frank Zappa and The Mothers / estaban en el mejor lugar de la zona / pero un estúpido con una bengala / quemó el lugar hasta los cimientos. […] Quemaron el casino, / cayó con un sonido desagradable. / Funky Claude [Claude Nobs] estaba corriendo hacia dentro y hacia fuera / sacando a chicos del lugar”)-.

deep-purple-smoke-on-the-water
Imagen extraída de: riffstory.com

La imagen del humo saliendo del edificio marcó al grupo, que decidió llamar Smoke on the water -tras algunas dudas, pues temían que se malinterpretara y se asociara a las drogas- al tema que compusieron esos mismos días, en un principio sin intención de incluirlo en el disco. Así, cuando ya se les estaba agotando el tiempo de estancia en Suiza, lograron grabar en apenas unos días todas las canciones, desde el Grand Hotel, y conectando su improvisado escenario con el estudio móvil.

Pero además de este tema tan descriptivo, del incendio del Casino de Montreux tenemos, como se ha comentado antes, una fuente primaria, el directo de Frank Zappa, que en ese 4 de diciembre estaba grabando su concierto para editarlo como un directo. Así, cuando ya estaba a punto de finalizar la actuación, mientras sonaba King Kong, se prende la bengala en el techo y alguno de los músicos grita Fire!, Zappa llama a abandonar la sala con calma, y se comienza a escuchar bastante ruido de fondo, y conversaciones de aquellos que se encontraban cerca de los micros. Todo esto quedó registrado, y se publicó como un breve corte, el último, denominado precisamente Fire!, que constituye un testimonio excepcional de aquella noche, en la que uno de los edificios más emblemáticos de aquel cantón suizo fue pasto de las llamas. Fue reconstruido por completo en 1975, y a día de hoy sigue en funcionamiento.

Así, gracias a la música, un hecho poco relevante a nivel histórico -salvo en lo que la Historia local se refiere- acabó siendo bastante conocido a nivel internacional. Pero si para algo nos sirve este acontecimiento es para ejemplificar los distintos modos por los que la música puede ser tan útil para los historiadores, pues es al mismo tiempo una fuente primaria y secundaria para conocer el pasado. Y, en este caso, viene aderezado con uno de los mejores riffs de todos los tiempos, esas sencillas cuatro notas que han pasado de las manos de Ritchie Blackmore a los anales de la música… y de la Historia.


[Imagen de portada extraída de: twitter]

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