Reseña literaria. Mitología y mucho, pero que mucho salseo en «El Sol y La Mentira»

En la segunda entrega de la Saga Olympus, las autoras Iria G.Parente y Selene M.Pascual nos trasladan de nuevo al planeta Marte, pero en esta ocasión al año 2634. En esta novela las protagonistas dejan de ser Asha e Ianthe para dejar paso a Armand. Este miembro del Servicio de Afrodita se dedica al diseño de moda y en sus ratos libres al espionaje, pues en realidad trabaja para los rebeldes que pretenden echar abajo la tiranía de Olympus. Para ello, Armand pretende acercarse a las más altas esferas, a los Zeus, quienes controlan absolutamente todo. Y es ahí donde Enid Dusan entra en el juego…

Para todas aquellas que no habéis leído nada de la Saga Olympus, os adelantamos que se trata de una saga de novelas ambientadas en el espacio y en Marte en un futuro cuya sociedad se inspira en el panteón clásico. De este modo la sociedad se divide en trece facciones conocidas como Servicios. Cada uno de estos Servicios realiza las funciones de un dios grecoclásico: Zeus – gobierno, Hermes – comunicación y mensajería, Deméter – Investigación científica centrada en la biología, etc. En la entrada La flor y la muerte, que hace referencia a la primera novela de la saga, podrás encontrar información más detallada al respecto.

Si la primera entrega nos ofrecía un retelling del mito de Hades y Perséfone, en esta podemos encontrar dos mitos prácticamente fusionados, el de Eros y Psique y el de Dédalo e Ícaro. En el caso del primer mito, Eros salva de su madre Afrodita a Psique, pues se enamora de ella. Para poder salvarla la rapta y la lleva a su palacio donde la mantiene en secreto. Tras un pequeño problema derivado de la desconfianza, la muchacha acaba acudiendo a Afrodita para recuperar a su amado, pero la diosa le encarga cuatro imposibles tareas. Entre estas tareas se encontraba acudir junto a Perséfone para que le diese parte de su belleza para Afrodita. La curiosa mortal abrió el recipiente que le fue entregado por parte de Perséfone y cayó en un profundo sueño. Finalmente, Eros es ayudado por Zeus para recuperarla, quien la hace inmortal. De la unión entre Eros y Psique nació Hedoné.

En la novela podemos encontrar ciertas similitudes, pues Armand es miembro del Servicio de Afrodita. La diferencia con Enid, tal y como ella menciona (Se supone que es Psique la que va a buscar a Perséfone y no al revés) es que es ella quien recibe la visita de Ianthe. En el primer tomo, Ianthe sería la nueva Perséfone, de ahí el guiño. Finalmente, Ianthe acaba por ayudarla a ella también, dando como resultado que la pobre Enid casi se muera. Es ahí cuando vemos la súplica de Armand ante la posibilidad de perderla, como el propio mito.

Y aunque parezca que pueda acabar bien, la verdad es que no. En todo lo demás, la relación de estos dos muchachos es más parecida a Ícaro, aquel joven que intenta volar con unas alas fabricadas con plumas y ceras, y que, por el calor del sol, no lo logra. Desde un principio vemos como Enid es representada como el Sol más brillante de toda la galaxia, siempre favorecida por el dorado que representa a su Servicio, el de Zeus; mientras que Armand sólo desea volar alto, llegar a la cima y poder cumplir sus objetivos como diseñador y espía. Finalmente, y como ya os adelantábamos, Armand acaba quemado, aunque con diferencia del mito, nuestro Ícaro sí logra alcanzar el Sol.

“Sin sus plumas ya no se sostiene en el aire (…) y al mar se precipita desde las alturas. Ícaro”

El Sol y La Mentira

Los propios Armand y Enid utilizan ambos mitos, y por lo tanto sus protagonistas, para referirse a su relación tanto en privado como en las redes sociales, algo que obviamente les consigue likes y visitas en cantidades industriales, pues el salseo, al fin y al cabo, es lo que gusta. A mayores, en sus reflexiones más profundas, estos protagonistas nos hablan de su relación y cómo la ven comparándola con otros mitos clásicos. Haciendo alusiones como que siempre hubo relaciones dramáticas en los mitos grecolatinos, y que al final y al cabo piensan que la suya terminará igual. Por ello, mencionan el caso de Píramo y Tisbe (los primeros Romeo y Julieta), Orfeo y Eurídice (quien bajó a los infiernos para recuperar a su amada, pero no le resultó bien), Orión y Asteria (referencia que hace alusión a la novela Rojo y Oro y no a un mito clásico[1]), etc; pero sin entrar en detalles. Si el lector no tiene conocimientos acerca de estos mitos puede que no se impacte de la misma manera de dicha referencia.

Además del propio mito, la novela se encuentra cargada de referencias al mundo clásico. Una de ellas son las Cárites o Tres Gracias, pues es así como se hacen llamar Enid y sus amigas, dejando patente que destacan por su encanto y su belleza. Enid concretamente las describe como: jóvenes, hermosas y exitosas. Estas tres diosas, en la mitología griega representaban precisamente eso, junto con la naturaleza y la fertilidad. De menor a mayor eran conocidas como Aglaya, Eufrósine y Talia o Cleta[2], siendo la Belleza, Júbilo y la Abundancia respectivamente. Sin embargo, es curioso como en el diseño editorial decidieron representar las Cariátides y no las Cárites en el interior del libro, siendo las cariátides las estatuas femeninas con función de columna, como las que se pueden visitar en el Erecteion de Atenas. Nos referimos a la primera y última página de la edición, donde en un fondo negro destacan diferentes figuras como la fachada del Partenón, figuras de Hoplitas, vasijas, un barco y numerosos ejemplos epigráficos.

Interior del libro y las cariátides del Erecteion.

Los nombres clásicos están presentes en cada una de las marcas, programas y otros elementos de esta nueva sociedad futurista. Es el caso de las marcas de moda creadas por los Afrodita, como la marca de Armand, Eros, un dios griego relacionado con la atracción sexual, la fertilidad o el deseo. Dentro de esta marca, Armand diseña varias colecciones donde destacan dos vestidos y una colección. El primero es Helios, pues el diseñador pretende plasmar el propio sol en su diseño, de ahí que se encuentre acompañado por una exuberante corona. El segundo es Psique, según Armand en tributo al amor. Y finalmente, su última colección: Hedoné, como la hija de Eros y Psique. Otras marcas de moda son por Anteros, que en la mitología griega era la personificación del amor correspondido.

En el caso de otras industrias, los cines más importantes son Melpómene, haciendo alusión a una de las doce musas, la del teatro, el canto, la tragedia y la armonía musical. En la Televisión, podemos encontrar un programa denominado Las Bacantes, que eran las mujeres que rendían adoración a Baco, siendo un programa más bien de prensa rosa. En cuanto a la industria musical, los premios que serían como nuestro Grammy, son los Euterpe, haciendo un guiño a la musa de la música. El artista invitado, nos cuentan en la novela, es Orpheus, quien claramente optó por ese nombre artístico en relación a Orfeo, hijo de Apolo, cuya habilidad con la lira calmaba hasta a la más fiera bestia.

Otro ejemplo de prensa rosa sería la revista Ágora, pues es precisamente en el Ágora donde podías enterarte de cualquier cosa, siendo un lugar de reunión donde también se exponían las leyes y otros comunicados.

Por último, destacar que como en la anterior novela, las autoras juegan con la geografía espacial del mundo que han creado. Es el caso de Lerna, un planeta en el que tiene lugar el nuevo foco de revuelta por parte de los rebeldes y amigos de Armand. En la antigua Grecia, esta era una región en la zona del Peloponeso, y se decía que se encontraba protegida por una Hidra (una especie de serpiente con muchas cabezas que se multiplicaban si se las intentabas cortar).

Vemos como las autoras han realizado una labor de investigación más exhaustiva incluso que en el primer tomo, cargando su novela de numerosas referencias al mundo clásico. Sin embargo, en ocasiones resultan poco obvias y podrían profundizar un poco más en las mismas, como es el caso de los mitos que mencionábamos al principio. Por lo demás, nos encontramos ante una novela cargada de salseo que no sólo nos hace viajar al futuro, sino también al pasado.


[1]En otra ocasión hacen referencia a Hades y Perséfone y Prometeo y el fuego, alusiones a la primera entrega de la saga.

[2]En la mitología romana no sólo reciben otros nombres sino también otra simbología, siendo conocidas como Castitas, Pulchritudo y Voluptas, o sea, castidad, belleza y deseo.


Referencias:

HIGINOFábulas (Fabulae), 242 y 243  

OVIDIOLas metamorfosis, IV, 56 – 166.


[Imagen de portada propia]

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