Archivo de la categoría: ¿Sabías que…?

¿Sabías que…? (XXIX) “The Handmaid´s Tale” y el ferrocarril subterráneo

Una de las series con mayor éxito en los dos últimos años es The Handmaid’s Tale (en  España, El cuento de la criada), adaptación de la novela homónima de Margaret Atwood, y que este jueves finaliza su segunda temporada. Se trata de una producción ambientada en un futuro distópico en el que la natalidad ha caído en picado por la esterilidad de la mayor parte de la población. Ante esta situación, un grupo ultraconservador logra establecer una sociedad teocrática en un nuevo estado, Gilead, que se establece sobre el antiguo territorio de los Estados Unidos. El nuevo modelo social relega a las mujeres a labores eminentemente domésticas, y da lugar a la aparición de las “criadas”, mujeres fértiles consideradas indignas por su modo de vida, que son destinadas a dar a luz a los hijos de la nueva élite gobernante, los “comandantes”. Una de estas “criadas” es June / Offred (o Defred, en la versión española), protagonista de la serie y cuya trayectoria nos llevará a conocer “Mayday”, una organización clandestina que ayuda a escapar de Gilead a aquellos que así lo desean, y que está claramente inspirada en el “ferrocarril subterráneo” del siglo XIX.
Undergroundrailroadsmall2
Fig. 1: Rutas del “Ferrocarril subterráneo”. Fuente: wikipedia.org

Como resulta lógico, cualquier tipo de régimen represor que limita la salida de los ciudadanos de su territorio acaba viendo surgir grupos opositores clandestinos que tratan de ayudar a huir hacia otros lugares a aquellos que se sienten oprimidos. Ejemplos de ellos ha habido muchos en la Historia y, aunque a priori cualquiera pudo servir de inspiración para “Mayday”, hay ciertos elementos que indican que el principal referente es el “ferrocarril subterráneo”. Esta organización, que tenía como principal cometido permitir la huida de los esclavos negros de los Estados Unidos, se desarrolló desde principios del siglo XIX hasta el año 1865, cuando tras el fin de la Guerra de Secesión la esclavitud es oficialmente abolida. Aunque la jerga ferroviaria que empleaban sus miembros -y que acabó dándole nombre- no se usa en “Mayday”, si hay algunos elementos que hacen evidente la vinculación entre ambas, como el hecho de que las rutas de escape sean muy similares, puesto que los puntos de origen eran los mismos y el destino final en ambos casos era Canadá: en el siglo XIX debido a una abolición más temprana de la esclavitud en aquella colonia británica, y en el caso de la distópica Gilead, porque los canadienses acogieron a buena parte de los emigrados por razones ideológicas -de hecho, allí se establece una gran colonia bautizada como “Little America”-, y desde un primer momento el gobierno de ese país se opuso al nuevo régimen de su vecino del sur. Asimismo, y aunque oficialmente en Gilead la esclavitud como tal no se reconoce, a efectos prácticos es un estado policial en el que no existe la libertad para la mayor parte de la población, y la situación de las “criadas” se puede calificar sin duda alguna como de esclavitud, al no ser dueñas de su propia existencia y deber obediencia absoluta a sus comandantes.

Debido a que el argumento está más desarrollado que en la novela original, desconocemos cómo evolucionarán los acontecimientos en las siguientes temporadas -el rodaje de una tercera ya está confirmado- y si habrá nuevas referencias a elementos históricos, aunque no sería extraño, debido a que, como comprobamos siempre en El Octavo Historiador, al final el pasado siempre acaba siendo una fuente inagotable de ideas y referentes, para lo bueno y para lo malo.


Imagen de portada extraída de cinergiaonline.com

¿Sabías que…? (XXVIII) El extraño caso del Dr. Jekyll, Mr. Hyde y el Deacon William Brodie

Las secciones de literatura clásica de librería y bibliotecas cuentan habitualmente con un nutrido número de ejemplares originados durante la época victoriana, periodo histórico comprendido entre 1837 y 1901 que recibe su nombre de la reina Victoria, soberana de Gran Bretaña e Irlanda y Emperatriz de la India. Esta etapa de la historia anglosajona es conocida tanto por su esplendor cultural como por el gran abismo social existente entre clases, caldo de cultivo de cruentos personajes como Jack el Destripador y grandes clásicos como Drácula, de Bram Stoker.

Entre estos clásicos cabe destacar El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde, novela de Robert Louis Stevenson, publicada en 1886. Su historia, llevada en múltiples ocasiones al teatro, cine y televisión -caso por ejemplo de la película La liga de los hombres extraordinarios (2003) o Van Helsing (2004)-, nos remite al conflicto interno del ser humano, dividido entre el bien y el mal. Jekyll representaría la parte racional y bondadosa del ser humano, cuyo afán científico y de saber lo llevarían a crear un suero o brebaje que dividirá su propia persona en dos, dando lugar a Edward Hyde, un atroz criminal, representación de la inmoralidad, salvajismo y todo lo perverso en el ser humano. La obra, ambientada el Londres victoriano, habla de las consecuencias de la curiosidad científica, tema tratado con anterioridad por autores como Mary Shelley en su Frankenstein o el moderno Prometeo, publicado en 1818. Alude asimismo a la angustia existencial del hombre y a su búsqueda de conocimiento para llenar el vacío que esta genera.

Ahora bien, la inspiración de Stevenson para crear a este personaje de doble moral parece proceder de una figura histórica propia del ideario popular y la historia de Edimburgo: William Brodie (1741-1788). Burgués nativo de la capital escocesa, procedía de una respetable familia de abogados y hombres de negocios que, gracias a su trabajo y a sus influencias, se ganó el prestigioso título de Presidente de la Corporación de artesanos de la ciudad – Deacon of the Incorporation of Wrights -, formando parte asimismo del consejo de la misma.

 

8410097103_81f4bc99c3_b
Fig. 1: Deacon Brodie’s Tavern (Edimburgo). Fuente: https://www.flickr.com/photos/7501678@N03/8410097103

Poco hacía sospechar por lo tanto que este cerrajero y fabricante de armarios, que día a día se relacionaba con algunas de las personas más ilustres de la ciudad, tuviese una doble vida, dedicándose a robar por las noches a sus propios clientes. La confianza depositada en su persona, así como el acceso a las llaves de numerosas viviendas, permitió a Brodie abrirse las puertas a todo tipo de botines, iniciando su senda criminal en 1768 con el robo de un banco, de que sustrajo un total de 800 libras, una cantidad nada desdeñable para la época.

Ese mismo año se aliaría con el inglés George Smith, sumando a la compañía al año siguiente al zapatero Andrew Ainslie y al ladrón John Brown. Hasta su captura en 1788 se dedicaron a desvalijar las viviendas del Old Town de Edimburgo, sustrayendo no solo dinero sino también bienes, contándose entre sus mayores gestas el robo a una joyería y a una tabaquería, así como de una considerable cantidad de té, un bien muy preciado y de gran valor en la época.

Su suerte se vio truncada al cambiar su modus operandi, durante un intento de robo por la fuerza, sin llave y armados, durante el cual fueron sorprendidos. Alarmado por la captura de Brown y sus compañeros, Brodie huiría a Londres, embarcándose destino a Ámsterdam. Pero la orden de búsqueda y captura que pendía sobre su cabeza hará que sea repatriado a Escocia, donde será juzgado por sus crímenes, demostrándose su culpabilidad en base a las armas y las copias de las llaves localizadas en su taller. Será colgado junto con Smith en 1788 en el Lawnmarket, frente a la que se calculó que fue la mayor masa de gente presente en una ejecución en la ciudad, que habría rondado las 40.000 personas.

La historia de Brodie se convertiría con el tiempo en una más de las leyendas de la ciudad, aún contada en la actualidad para diversión y deleite de los turistas, ante el pub que ha heredado su nombre, que muestra, mediante un juego de perspectiva, las dos caras del criminal. Stevenson fue uno más de los maravillados por este personaje, al cual retrató un siglo más tarde en su poco afamada obra de teatro Deacon Brodie or the Double Life (1886). Un nuevo intento de representar esta doble personalidad originaría su obra culmen, The Strange case of Dr. Jekyll and Mr. Hyde, convirtiéndose automáticamente en un clásico de la literatura universal; eclipsando incluso a la historia que le dio origen, pero que todavía es posible encontrar entre sus páginas, así como en los más recónditos callejones de la Royal Mile de Edimburgo.


Enlaces de interés:

http://www.bbc.com/news/uk-scotland-31018496

https://www.thevintagenews.com/2017/09/15/william-brodie-edinburghs-real-dr-jekyll-and-mr-hyde-who-was-both-gentleman-and-thief/

https://lilianacosta.com/el-extrano-caso-del-dr-jekyll-y-mr-hyde/


[Imagen de portada extraída de: https://www.vix.com/]

¿SABÍAS QUE…? (XXVII): Dinamarca en Eurovisión 2018

El pasado sábado se celebró en Lisboa la 63º edición del Festival de la Canción de Eurovisión, que culminó con la victoria de la israelí Netta Barzilai, otorgándole a este país la tercera victoria en su historia. Sin embargo, no es de Israel de quien os queremos hablar hoy, sino de Dinamarca.

La delegación danesa decidió apostar este año por el cantante Rasmussen, con la canción “Higher Ground”, con la que no sólo consiguió pasar a la final, sino que además llegó a colocarse en la novena posición de la tabla clasificatoria. Lo interesante, en este caso, es el tema que trata dicha canción, que hurga en la Historia para traernos un mensaje pacifista.

De este modo, nos acercan la historia de Magnus Erlendsson, jarl de Orkney (Norte de Reino Unido), figura vikinga que pasó a las escrituras tras negarse a participar en la Batalla de Anglesey Sound en el verano de 1098 debido a sus convicciones religiosas. Esto se pudo ver también en la puesta en escena, donde recrearon la idea de varios navíos en los que ondeaban una gran bandera blanca de rendición y paz. Sin embargo, hay estudios recientes que contradicen este hecho, alegando que no sólo participó en dicha batalla, sino que además salió victorioso de ella.

Sea como fuere, contamos con un ejemplo más de cómo se puede usar la música como instrumento de transmisión de una leyenda o hecho histórico, que aunque no refiera ningún dato concreto, sí nos transporta la curiosidad por saber más. Y, en este caso, además, le sirvió para posicionarse en uno de los mejores puestos de Eurovisión este año.

viking.jpeg

Momento de la actuación. [Fuente: http://www.elcomercio.pe]

Otras entradas sobre Eurovisión:


[Imagen de cabecera extraída de http://www.twitter.com]

¿Sabías que…? (XXVI): Willie tenía razón

Todos recordamos al barbudo y desaliñado Willie, el encargado de mantenimiento escocés en la escuela de primaria de Springfield. Concretamente, esta entrada trata sobre una de sus frases más célebres. Nos referimos, por supuesto, al momento en que dice: “Los hermanos y las hermanas son enemigos por naturaleza, como los ingleses y los escoceses, o los galeses y los escoceses, o los japoneses y los escoceses, o los escoceses y otros escoceses. ¡Malditos escoceses, han destrozado Escocia!”.

No nos vamos a parar demasiado en la referencia a la rivalidad entre hermanos, ya que nuestra historia está plagada de ellas: Carlomagno y Carlomán; Sancho IV, García II y Alfonso VI; Isabel la Católica y Enrique IV; Rómulo y Remo; Juan sin Tierra y Ricardo Corazón de León… las cuales hemos podido ver en diversas obras de ficción: Crusader Kings II, Cordeluna o Isabel.

La parte que vamos a analizar es acerca de las rivalidades de los escoceses, excluyendo la japonesa, de la cual no tenemos constancia en la Historia, más allá de la 2ª Guerra Mundial, cuando estuvieron en bandos opuestos. Sin embargo, desde el intento de conquista de Escocia por parte de Eduardo I el Zanquilargo a finales del siglo XIII y la primera guerra de Independencia escocesa a principios del siglo XIV, se desarrolló una rivalidad constante entre los escoceses y los ingleses, que estaban apoyados por los galeses.

Este enfrentamiento duró hasta principios del siglo XVII, cuando Jacobo I fue coronado como Rey de Inglaterra, formando una unión personal con él a la cabeza. Esta unión derivó en el Acta de Unión que acabó unificando ambos reinos en uno solo en 1707. Esto causó que Escocia quedase finalmente bajo el gobierno de reyes ingleses y, lo que no consiguió el Zanquilargo por las armas, lo entregó el Parlamento escocés a cambio de sobornos bajo la dirección de una reina escocesa, todo ello basado en la idea de unificación de un rey escocés.

Pese a que los términos del Acta de Unión fueron más complejos, desde el punto de vista de los independentistas escoceses de la época se puede afirmar: ¡Malditos escoses, han destrozado Escocia!


[Imagen de portada extraída de: Scotlandnow.dailyrecord.co.uk]

¿Sabías que…? (XXV): Un coche, algo de sexo y un poco de Historia en “Titanic”

La conocidísma y multipremiada Titanic (1997), dirigida por James Cameron, ha dejado un buen número de escenas icónicas y muy populares, como la de los dos personajes protagonistas, Jack y Rose, en la proa del barco ante una puesta de sol en medio del océano Atlántico, la del choque y posterior hundimiento de aquel navío que consideraban insumergible, la de Rose flotando en una puerta con Jack muriéndose -literalmente- de frío en el agua, la de éste dibujando desnuda a su efímero amor… Pero también es muy popular aquella en la que la pareja protagoniza unos tórridos momentos de pasión dentro de un coche que se encontraba en una de las bodegas del Titanic. Pero, ¿hubo en realidad algún coche en ese fatídico viaje de Southampton a Nueva York? ¿Fue esta una de las pocas licencias históricas que se tomó Cameron, u obedece a su intenso trabajo de documentación previo al rodaje?

mano titanic coche

Los diversos expertos en aquella tragedia naval del año 1912 tienen opiniones encontradas, puesto que aunque hay indicios de que sería posible, la falta de fuentes hace imposible confirmarlo. La razón por la que el director optó por reflejar la presencia de un automóvil en el conocido buque de la White Star Line es que se conserva el testimonio de uno de los viajeros supervivientes, William E. Carter, que le reclama la cantidad de 5.000 dólares a su compañía aseguradora por haber perdido en el naufragio a sus dos perros y su vehículo, un Renault AX Limousine del año 1911, coche de fabricación francesa con un motor de dos cilindros, un interior de acabados bastante lujosos y que alcanzaba los 56 km/h (y que costaba poco más de 400 dólares; bastante menos que la indemnización reclamada por el propietario). Seguramente, el escrito de Carter fue el que motivó a James Cameron a incluir una réplica de ese modelo de automóvil en varias escenas, incluida esa de la apasionada relación carnal de Jack y Rose. Sin embargo, no parece que esto sea correcto a nivel histórico, ya que en su reclamación, el acaudalado superviviente estadounidense señala que en el manifiesto de carga su coche aparecía reflejado como una caja, al no estar totalmente ensambladas sus piezas. Por lo tanto, no parece posible que ninguna pareja empleara ese Renault en un posible escarceo amoroso transatlántico.

De todos modos, es imposible confirmar que la reclamación de Carter tenga base real, o que sí hubiera otros automóbiles en las bodegas del Titanic, puesto que el manifiesto de carga del barco se hundió con él y no se hizo copia alguna del mismo. Así pues, queda a la imaginación de cada uno la presencia real en aquel archiconocido buque de ese o cualquier otro coche, si bien para la mayoría de los que han disfrutado de la película, ese Renault AX Limousine estará siempre ligado a un efímero romance y a una mano apoyada en un cristal lleno de vaho.

¿Sabías que…? (XXIV) Himnos de dolor e incomprensión

Como hemos visto en otras ocasiones, la historia ha servido de inspiración numerosas veces a la música. Grupos como Týr o Manowar y compositores como Alan Simon han cantado las alabanzas de algunos de los grandes personajes históricos o nos han relatado su propia versión de los acontecimientos históricos que marcaron una época. Ahora bien, no siempre es posible discernir la historia real tras la canción y, en ocasiones, líricas que nacen del dolor y la incomprensión se convierten en un testimonio del hecho histórico que las inspiró. Canciones cantadas en clave de metáfora o incluso de mofa, que se convierten en auténticos himnos a la alegría y a la libertad.

Precisamente por medio de metáforas Nino Bravo nos contaba en Libre las terribles consecuencias de la Guerra Fría y la construcción del Muro de Berlín. Pues, mientras “de su pecho flores carmesí brotaban sin cesar”, Peter Fechter perdía la vida en la zona muerta que separaba el muro de la Alemania Federal del muro de la Alemania Democrática, tras ser abatido por la Deutsche Grenzpolizei; convirtiéndose en la primera víctima del muro, al no recibir asistencia de ninguno de los bandos por miedo a desatar un conflicto.

A la Guerra Fría hacía referencia también Nena, en su canción 99 luftballons. En ella, los miembros de la banda se preguntaban qué pasaría si 99 globos –que pasaron a ser rojos en la versión inglesa de la canción- volasen hacia el oeste, sobre el Muro de Berlín, en unos años 80 en los que la RDA amenazaba con rearmar la Alemania oriental y las tensiones se cernían sobre el muro. Su respuesta, cargada de ironía, era sencilla: dispararían a los globos con todo su armamento, por miedo a que se tratase de un ataque de la parte occidental.

Un caso algo diferente es la lúgubre Zombie, de la banda irlandesa The Cranberries. Su cantante, la recientemente fallecida Dolores O’Riordan, la definía como “un grito contra la falta de humanidad del hombre con el propio hombre y su falta de humanidad con los niños”. Se trata de un himno al dolor y la repulsa contra los conflictos que asolaron Irlanda del Norte entre los años 70 y 80, así como al terrible atentado perpetrado en 1993 por el IRA en Warrington (Inglaterra), donde numerosas personas resultaron heridas y los hermanos Ball, de 12 y 3 años, perdieron la vida. Un conflicto con orígenes históricos, cuya visibilidad creció con el nacimiento en 1919 del Ejercito Republicano Irlandés (IRA), una organización militar destinada a combatir el dominio británico sobre Irlanda. Se mantuvieron en activo hasta 1997, momento en que se declaró el alto el fuego definitivo, aunque su desmantelación oficial no se produciría hasta 2008, perviviendo hasta la actualidad algunas de sus facciones.

Así pues, no todas las canciones nacen como una alabanza a la historia. Algunas lo hacen como consecuencia del momento histórico en el que al cantante o grupo les ha tocado vivir. Se trata por lo tanto de canciones que nacen a modo de protesta, del dolor y repulsa de sus compositores, pero que con el tiempo se convierten en testimonios directos de los sucesos que les dieron origen.


Fuentes:

http://www.abc.es/20110921/medios-redes/abci-origen-cancion-libre-nino-201109201915.html

https://www.swr.de/swr1/rp/musik/hits-und-storys-werner-koehler-musikgeschichte-99-luftballons-nena/-/id=446770/did=18777620/nid=446770/x3a5ic/index.html

http://www.bbc.co.uk/news/entertainment-arts-42702781

http://www.bbc.com/mundo/noticias-42698498

[Imagen: http://blog.educastur.es/musical/2007/06/04/analisis-de-una-cancion-zombie/]

 

El niño mandaloriano

En el universo de Star Wars hay muchas razas y pueblos, como ya hemos visto en otras ocasiones, pero uno de los que mayor interés despiertan en los aficcionados es, sin duda, el mandaloriano. Este pueblo es originario del planeta Mandalore y posee una tradición guerrera muy profunda. Si bien en el momento del canon de Star Wars la mayoría de los habitantes de este sistema son humanos, esto no siempre fue así.

Los mandalorianos originales eran los Taung, provenientes de Coruscant. Mucho antes de que este planeta fuese el centro de la República, incluso antes de estar poblado por humanos, estas criaturas fueron guiadas por el líder Mandalore el Primero, el cual les llevó a conquistar el que pasaría a ser su nuevo hogar, y que daría lugar a un nuevo nombre para su pueblo. Si bien los Taung acabaron extinguiéndose, el legado mandaloriano perduró, debido a la aceptación e integración de otras razas que se trasladaron al nuevo planeta y comenzaron a formar parte de esta cultura guerrera.

compuesto
Fig. 1. Un miembro de la raza Taung comparado con el Niño de Taung. Fuentes: starwars.wikia.com y culturacolectiva.com

Lo llamativo de esta historia es que esta raza de antecesores del pueblo mandaloriano recibe el mismo nombre que el Niño de Taung, el fósil de un cráneo infantil de Australophitecus Africanus, hallado en la región homónima de Sudáfrica en el año 1924. Si bien no podemos afirmar rotundamente que haya una relación causal entre ambos nombres, ni encontramos un parecido físico entre ellos, no es descabellado pensar que la raza Taung se haya llamado así en honor a este fósil, y más si tenemos en cuenta que ambos son antepasados de sus respectivos pueblos.

 


[Imagen de portada extraida de: nerglow.com]